Sin ti no soy nada
Esta mañana, cual Eva Amaral, se me pasó por la cabeza que sin ti no soy nada. Porque todos los días, mis pensamientos están ocupados por tu presencia, mis ojos se desvían cada vez que te veo y mi cuerpo se estremece a tu lado. Y ahora creo que, si no te viera, mis días no serían nada. ¿Por qué? Al fin y al cabo, yo soy el único que siente amor de los dos, mientras que tú ni siquiera sabes lo que siento por ti. ¿Qué hacer? ¿Estaré loco? ¿Es normal querer a alguien que no te corresponde? ¿Y seguir queriéndolo aún cuando es imposible que haya amor entre lo nuestro? Ufff, creo que no volveré a oír a Amaral por un tiempo; de lo contrario, la próxima vez estaré toda la noche en la calle sin saber cómo hablar para decirte, con el universo sobre mí, que te quiero por lo bajo.


